La obra transmitió a los niños y niñas la importancia de prácticas cotidianas responsables para la conservación del medio ambiente, tales como evitar el vertido de basura en ríos y mares, el reciclaje, la reducción del uso del automóvil, la utilización de la bicicleta y el ahorro de agua, como en el caso de no dejar correr el agua mientras se cepillan los dientes.
El espectáculo contó con tres personajes principales: un duende, una empresaria que planea construir una mina, y la guardiana de la naturaleza. A lo largo de la trama, la interacción entre el duende y la guardiana, con el apoyo activo de los más pequeños, logra impedir la construcción de la mina, contribuyendo de esta forma a la protección de la biodiversidad local y la preservación de los ecosistemas de la zona.
Desde Bibiomarquesa agradecemos a Rosaura Lopez (Duende), Carmen Ocete (Guardian), Ángeles (Empresaria), a Fran Carmona (Sonido) y a nuestro gran profe Paco, por ofrecernos su talento y hacer de este día, un día inolvidable.
¡VIVA EL TEATRO!